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Expedición de Domínguez y Escalante

La expedición a Utah
El paso de Escalante
Los pueblos indígenas
El legado cartográfico

Año 1776, ocho hombres desde Santa Fe a través del oeste del actual estado de Colorado hasta el Valle de Utah.

CÁNTABROS DESCONOCIDOS EN LA HISTORIA

Bernardo de Miera y Pacheco

Fue «quizás el más prolífico e importante cartógrafo de la Nueva España», ​ así como un artista, particularmente como santero.​​

Juan francisco de gÜemes y horcasitas

Capitán general de la Capitanía General de Cuba, creó la Compañía de Comercio de La Habana y expulsó a los británicos de Cuba y de Florida.

tomás vélez cachupín de la quintana

Gobernador y capitán general de Nuevo México, en sustitución de Joaquín Codallos y Rabal, cargo que ocupó hasta 1754

LA EXPEDICIÓN DOMÍNGUEZ-ESCALANTE

Fue un importante viaje de exploración llevado a cabo en el siglo XVIII en el suroeste de los Estados Unidos. La expedición tenía como objetivo principal establecer rutas comerciales y contactos pacíficos con las tribus nativas americanas de la región.

En 1776, Vélez de Escalante y Domínguez partieron desde Santa Fe, Nuevo México, adentrándose en territorios desconocidos. Viajaron a través de vastas extensiones de tierras, atravesando lo que hoy son los estados de Utah, Colorado, Arizona y Nuevo México.

A lo largo de su travesía, enfrentaron numerosos desafíos, como terrenos difíciles, condiciones climáticas adversas y escasez de alimentos. Sin embargo, continuaron su camino, cartografiando la región y registrando información sobre la geografía y las culturas indígenas.

Aunque la expedición no logró alcanzar su objetivo de llegar a la costa de California, realizaron importantes descubrimientos. Identificaron y nombraron lugares como el río Dolores, el valle de San Luis y el lago Utah, entre otros.

Además, Vélez de Escalante y Domínguez establecieron relaciones amistosas con muchas tribus nativas a lo largo de su camino, incluidos los utes, los navajos y los paiutes. Su enfoque pacífico y su respeto hacia los nativos americanos dejaron un impacto duradero en las relaciones entre las tribus y los colonizadores españoles.

A su regreso a Santa Fe, la expedición había recorrido más de 3,000 kilómetros y había dejado valiosos registros y mapas de la región explorada. Estos documentos proporcionaron una importante información histórica y geográfica sobre el suroeste de Estados Unidos.

La Expedición de Domínguez-Escalante fue un hito en la exploración del suroeste de los Estados Unidos y dejó un legado duradero. La valentía, la determinación y el espíritu de descubrimiento de Vélez de Escalante y Domínguez continúan siendo recordados como una contribución significativa a la exploración y el conocimiento de la región.